sábado 1 de agosto de 2009

Vacaciones

En fin, el mar...

viernes 31 de julio de 2009

TERAPOÉTICA: Cumbres Oscuras

Cumbres apenas develadas
por el sueño de un pájaro
Largo y sinuoso el camino
Que las escarpa

Cumbres oscuras subí
Y retorné a beber espuma
Más allá de las almas
que aún titilan
y recuerdan a los perdidos

¿Sabes cuántos dejaron el aliento
contra la lava
que ahora resiste al tiempo?
Yo NO soy otro barco
Otro olvido imposible del risco

Todo conquisto
(que las montañas
son buenos cotos de caza)

Guardo firmeza de cumbre oscura
Y levanto una casa blanca
más. Con escalera de plata

Por Ana Mireles

Ilustrado con obra de Sheyla Castellanos

jueves 30 de julio de 2009

Pablo y salir del Laberinto

Pablo Bullejos es, a mi modo de ver, uno de los artistas audiovisuales más interesantes actualmente en España... Tiene en su haber obras audiovisuales como LA SEGUNDA ESTRELLA A LA DERECHA, LAS DOS PARTES DE LA UNIDAD, ¿QUIÉN ES OSCAR AÑIL?, y una obra literaria donde por ser breve solo voy a destacar La noche transparente – Relato. 2006., Veo al niño – Relato. 2004.o El padre de Morfeo – Relato. 1998. En todas sus historias se nota la intención de estimular una nueva percepción de la realidad, más alineada con la intuición, la creatividad, la trasmutación y la expansión de fronteras.

Eres de la generación que en los 80 alimentó su imaginario con videojuegos, comics, cine, dibujos animados, música… y en tu caso además tienes muchas referencias de literatura, filosofía… ¿Quiénes son tus “gigantes”?
En los últimos años, están surgiendo muchos cineastas que tuvieron su infancia o adolescencia en los años 80. Es curioso que todos tenemos fuentes de referencia comunes y nos gustan cosas parecidas. Yo admito que una de mis bases audiovisuales la he sacado del mundo del comic. Autores como
Neil Gaiman, Alan Moore o Grant Morrison, que ahora empiezan a ser explotados en Hollywood, llevan en mi imaginario personal desde hace más de 15 años, y llevan más de 20 inventando un nuevo sistema de contar historias que ahora se está haciendo famoso. Donde me siento un poco más “bicho raro” es en mi afición por la literatura, por extraño que parezca, en el mundo del cine español me he encontrado con muy poca gente con cultura literaria. Como mucho han leído a Murakami (que también me gusta, que conste) o algún escritor contemporáneo de tendencias, y a la hora de escribir guiones hacen películas con bases argumentales triviales, con diálogos ridículos y especialmente con una absoluta falta de imaginación. En mi forma de escribir hay gigantes de muchas formas y colores: Alessandro Baricco, Michael Ende, Borges, Herman Hesse, Jack London, Nietzsche, Baudelaire, Ray Bradbury, Castaneda, Cervantes, Italo Calvino, Ernesto Sábato, Leo Perutz, Julio Cortázar… Podría seguir dando referencias a videojuegos, películas o directores, música…pero ante todo creo que el gigante nº 1 es la imaginación, mucho antes que la experiencia o la cultura… …aunque estoy pensando que el primer puesto está muy reñido con Chaplin.

Cada artista tiene su poética única y sus temas recurrentes, ¿Cuáles son los tuyos?
Supongo que eso es trabajo de los críticos que quieran perder su tiempo en estudiar mis obras completas. (Sonrisa. Pausa.) Creo que mi tema más recurrente es la búsqueda de una salida de personajes que no se sienten en su lugar. Llevado a cabo desde todos los puntos de vista posibles, desde la huida, el enfrentamiento con la realidad, el desasosiego, la fantasía… Me preguntaron una vez si no estaba interesado en contar historias realistas, porque me dicen que mi cine se enmarca en el género fantástico. No estoy para nada de acuerdo. Pienso que cuando se habla de cine realista o de cine social, se limitan a temas recurrentes que están de moda en los telediarios nacionales. Mi cine es realista y social, porque habla de mi realidad (o de la realidad que yo percibo) y porque pretende cambiar las cosas, pretende cambiar la sociedad. Pero claro, para mí películas como Big Fish, The Matrix, Hijos de los hombres, El club de la lucha, American Beauty, series como Los Soprano o A dos metros bajo tierra, las historias de Andrew Niccol (Gattaca, El señor de la guerra) o de John Cassavetes, están dentro de un cine más realista y mucho más social que las de Fernando León o Iciar Bollaín.

Pronto se estrenan dos de tus cortos, muy esperados, por cierto. ¿Cómo ves estas piezas en el contexto general de la obra que has hecho hasta hoy? Y atreviéndome un poco más, ¿qué quieres que pase con ellas?
Se estrenan consecutivamente "Hay tantos caminos", una historia rodada en los pueblos de montaña en la Alpujarra granadina, y "Trágica comedia o cómica tragedia de Mr.Clown", que el propio título ya se encarga de describir el argumento. Son como siempre historias de personajes que buscan la salida del laberinto. Lo que más me interesa, especialmente de "Hay tantos caminos", es que he tratado de acercarme a la cotidianeidad, a lo menos fantasioso, a una forma de contar que aún no había tocado. Hablo de la amistad entre dos mujeres, del rechazo a la civilización, del camino para adentrarse en la naturaleza salvaje, en lo desconocido. Hay una base feminista, pero prefiero verlo como un ataque al pensamiento posesivo del hombre, que para mí es una metáfora de la sociedad actual, que nos atrapa en las grandes ciudades y no nos deja ver ni los árboles ni el bosque, en sentido metafórico… y también real.

Creo que estos dos cortos siguen mi línea habitual, pero van a sorprender a los que han visto los anteriores, por su carácter más narrativo y menos poético. Estoy muy orgulloso, porque me acerco más al lenguaje puramente cinematográfico.

En cuanto a qué quiero que pase, supongo que la respuesta es la de todos los cortometrajistas, al menos de este país. Quiero que me den la oportunidad de hacer que mis siguientes trabajos tengan mayor presupuesto y nivel de exigencia. No quiero esperar mucho para ponerme manos a la obra con mi primer largometraje, y tengo claro que mi futuro es hacer cine y vivir de ello, a pesar de los tiempos oscuros que corren. Espero que estos trabajos funcionen a nivel de público y de jurado en los festivales, porque pienso moverlos por todo el mercado internacional. Si todo va bien, pronto nos pondremos a rodar los dos proyectos a los que más tiempo he dedicado en mi vida: “
Completely Different” y “No olvidéis el bosque”. En estos guiones es donde más esfuerzo he puesto, y donde más me he involucrado. Por eso, he esperado años para poder realizarlos con la calidad que merecen, y con todos los requisitos artísticos y técnicos que necesito. Espero que el año que viene tengamos ya la financiación para rodarlos y estoy seguro de que serán el paso más importante de mi carrera, tanto a nivel de crítica como de público.

¿Qué cambios te gustaría ver en el audiovisual español?
Creo que el cine necesita, especialmente en este país, un cambio muy grande. Una revolución. Y aunque yo no soy el que ha iniciado la revuelta, creo que ya hay signos de que las cosas no están del todo bien. Yo me sumo por completo al grupo de cineastas, escritores, artistas en general, y especialmente al público, que buscan que muchas cosas cambien.
Hay dos puntos principales en el cambio. Primero, que se promuevan todo tipo de historias. En España hay un cierto género de cine que predomina antes que otro. Esto no es por razones comerciales, puesto que sigue siendo un cine minoritario y con poco éxito en taquilla. Creo que está basado en razones mucho más hipócritas, relacionadas con la política y el bajo coste de las historias que se producen. Es más fácil hacer una película sobre unos albañiles en paro en un barrio obrero de Madrid, que la historia de cómo los alienígenas llegaron a Egipto y ayudaron a los faraones a construir las pirámides. No digo que una historia sea mejor que la otra. Sólo digo que las únicas historias que se producen aquí son variantes de la primera que he citado. La segunda opción es cada vez más difícil, porque nadie se atreverá a gastar tanto dinero y porque no entronca directamente con los intereses propagandísticos de ningún partido político.

El segundo cambio radical que necesitamos es el sistema de producción. En nuestro país, un productor no arriesga prácticamente nada haciendo una película, puesto que están subvencionadas por el Estado, las televisiones, etc. Cuando la película está terminada, tenga o no éxito en taquilla (incluso aunque ni siquiera se estrene), los productores ya se han llevado su sueldo. Esto lleva a que se produzca sin pasión, sin miedo, y en definitiva sin riesgo. Y el riesgo es lo que hizo que un grupo de locos inventaran la industria del cine en los Estados Unidos. Algunos perdieron fortunas y se quedaron en la bancarrota, arruinados para siempre. Otros lograron crear obras de arte que los hicieron millonarios. Y promovieron la posibilidad de seguir contando historias, cada vez con más medios, con más amplitud de miras y con más coraje.

A pesar de todo esto, siguen triunfando en taquilla y en crítica aquellos que son valientes, aquellos que cuentan historias profundas, originales, y que al mismo tiempo saben aprovechar la industria del espectáculo. Es tan fácil como comparar películas como “El laberinto del fauno”, o el cine de Amenábar y Julio Medem (para mí, los dos mayores “aventureros” del cine español) con “Atasco en la nacional”, “Chuecatown” y todo ese cine sin ningunas pretensiones artísticas (ni de ningún tipo) que jamás me explicaré cómo llega siquiera a producirse y que encima no tiene apenas público.

Hubo una época, tanto en España como en EEUU en que los cineastas ya hicieron su revolución. Estoy hablando de la Nouvelle Vague en Francia, de Coppola, Spielberg, Scorsese y el grupo de jóvenes que cambió Hollywood para siempre; y en España hablo de Erice, Saura, Gonzalo Suárez, etc. que siempre han sido fieles a sus ideales, y que ahora están siendo borrados por el nuevo sistema que ya casi ni los recuerda. Estoy deseando que los productores abran los ojos, que sean capaces de ver más allá de las paredes de su pisito, y que se atrevan a ayudar a los directores con valor para que cambie el panorama. Sigo siendo un soñador, así que no me rendiré hasta que lo consigamos. Y si nadie quiere arriesgarse, me encargaré de producir mis propias películas, como han hecho siempre los cineastas que cambiaron las reglas del juego. Hay una frase de Mark Twain que suelo citar mucho: “Un hombre con una idea nueva es un loco. Hasta que la idea triunfa”. Me considero alguien humilde pero con seguridad en lo que hago, así que no quiero sonar arrogante o vanidoso; pero si los productores nos dejan solos a los directores y guionistas en la revolución, que luego no vengan a recoger las migajas de nuestro éxito. Y que conste que no me hace mucha ilusión el puesto de Productor, así que, por favor, ayudadnos a cambiar el cine. Os prometo que no os arrepentiréis

por Ana Mireles
Foto 1: José Luis Pérez
Otra fuente de imágenes: Pablo Bullejos

miércoles 29 de julio de 2009

Vida de Pi, Ejercicio de Animalidad.

“Me hubiera gustado decir “soy médico” cada vez que me preguntaban a qué me dedicaba, pues los médicos son actualmente los que nos abastecen de magia y milagros. Pero estoy convencido de que el autobús se hubiera estrellado a la siguiente curva y ante la mirada de todos me hubiese visto a esclarecer que era doctor en derecho… Entonces, cuando me hubiesen suplicado que les ayudase a demandar al estado por el percance, les hubiera tenido que confesar que en realidad era licenciado en filosofía. Luego, ante las interpelaciones de qué significado podía tener un accidente tan sangriento hubiese tenido que reconocer que apenas había tocado a Kierkegaard, etcétera, etcétera. Me limito a decir la modesta y magullada verdad:
¿Escritor? ¿De verdad?-me respondía- Tengo una historia para ti…”
Yann Martel.

Vida de Pi es un libro que devuelve la inocencia que un día todos tuvimos y que es probable que hayamos, incluso, olvidado. No es un tópico hablar de la pérdida de la inocencia, perder la blancura es algo atroz y en ocasiones devastador, pero forma parte del ciclo natural de la vida, que no deja de ser a la vez magnífico, monstruoso y necesario..


Protegidos del fanatismo por la inocencia de Pi, un adolescente especial, de gran amplitud de miras porque nada sabe, descubriremos como el mundo y sus religiones, Cristianismo, Islamismo, Hinduismo, pueden convivir en armonía, y como la amistad no entiende de culturas, edades o razas. La historia comienza tranquilamente, como tranquila es la vida de un niño de una familia acomodada en una pequeña ciudad de la India, que trata de sobrevivir a la aventura de llamarse Piscina. Tranquila sí, hasta que los Pattel deciden vender su zoo y trasladarse a Canadá. En ese momento la vida de Pi cae en una tormenta y es atrapada por la inmensidad del mar. Pero no está solo, no es el úinco naufrago a bordo del pequeño bote salvavidas. El hecho de no estar solo a la deriva tendría que ser una buena noticia, de no ser por la naturaleza de los nuevos compañeros de viaje: una cebra herida, un orangután, una hiena y un tigre de Bengala.
Superado el desconcierto inicial los animales ocupan paulatinamente su lugar en la cadena alimenticia, mientras Pi tendrá que descubrir cuál es el suyo y pelear por él. El peligro no viene solo de unas garras o unos dientes afilados, el verdadero peligro se encuentra en el interior de los hombres, incluso en los niños inocentes. La inocencia debe reconocer la naturaleza humana, no tan distante de la animal. El corazón humano puede ser extenso, profundo y oscuro. Martel se acerca a Kipling en su sentido del humor y ejercicio de imaginación…

Cuando el conseguir agua se convierte en una tragedia, se le puede robar una sonrisa a la muerte.

Hay situaciones en las que el odio es lo único que nos mantiene vivos, de ese odio nace el miedo y tal vez, perdiendo ese miedo, el odio puede transformarse en amor.
La amistad tiene formas tan extrañas que a veces cuesta reconocerlas.

Vida de Pi es una novela de acción, lágrimas e imágenes, también reflexiva y profunda, pues arrastra al lector a un sitio privilegiado y único, su propio corazón.

Sin plantear grandes novedades estilísticas o de argumento, las metáforas animales de los seres humanos han dado más de una gran obra literaria, la Isla de los Pingüinos, de Anatole France, o Mowgli, del propio Kipling, por citar solo dos. Vida de Pi retoma esta herencia literaria y refresca el alma arrojando sino grandes sentencias al menos grandes, inquietantes preguntas acerca de la naturaleza humana y sus pérdidas y hallazgos.

El autor
Yann Martel (1963) es canadiense pero, hijo de diplomáticos, nació en España y su infancia ha transcurrido en lugares como Francia, México o Alaska. Ya de adulto ha pasado temporadas en Irán, Turquía y la India. Estudió Filosofía en la Universidad de Trent y ha publicado el libro de relatos The Facts Behind the Helsinki Roccamatio y la novela Self. Para Vida de Pi invirtió cuatro años que se han visto recompensados con el premio Booker, el favor de la crítica y cientos de miles de lectores en todo el mundo.
Algunas opiniones
"Para aquellos que creían que el arte de la ficción estaba moribundo, les recomiendo que lean a Martel con asombro, placer y gratitud " ALBERTO MANGUEL

"Un libro fabuloso. Fresco, original, inteligente, elegante y de una destreza admirable " MARGARET ATWOOD
"Cada página ofrece algo de tensión, humanidad, sorpresa, e incluso éxtasis" THE TIMES

Por Ernesto Santaclara

Te quiero y te llevo al Cine*: Tetro

Vuelve el maestro de los encargos trascendentes, el de la paradoja del éxito y el fracaso, el inmenso de la lupa intensa en el alma del que vive el relato. Una historia sencilla contada con con gran destreza.



*Esta sección lleva el título de una pelicula cubana realizada por Ricardo Vega, es un pequeño homenaje a todos los artistas que mediante el discurso audiovisual, impulsan una nueva forma de describir y comprender la realidad

martes 28 de julio de 2009

Con la Sombrilla de Jung y Yamashita

Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad».
«Lo que no se hace consciente se manifiesta en nuestras vidas como destino».


Jung utilizó el término Sombra de dos modos diferentes:

Por un lado, se podría definir como la totalidad de lo inconsciente. En otros términos, del mismo modo que el creador del Psicoanálisis definiría inicialmente el inconsciente como todo aquello que recaería fuera de la consciencia, aquí

Jung mantendría el mismo postulado pero aplicado claro está a su propio corpus teórico que como sabemos añade un componente colectivo más amplio que lo meramente personal.
Y en segunda instancia, como el aspecto inconsciente de la personalidad caracterizado por rasgos y actitudes que el
Yo consciente no reconoce como propios.
Sería la parte inferior de la personalidad, la suma de todas las disposiciones psíquicas personales y colectivas que no son vividas debido a su incompatibilidad con respecto a aquella potencialidad que hemos encumbrado como reina de nuestra consciencia. Debido a esta escisión vital, y en contrapartida a la delimitación consciente, lo restante también deviene autónomo en lo inconsciente. Consecuentemente a dicha maniobra será la apertura inacabable del carácter ambivalente de lo inconsciente, pudiendo constituirse tanto en el recuerdo antagónico de lo faltante como en el alivio compensatorio de lo necesario.


A diferencia del
Ánima y del Ánimus, donde sus correspondientes figuras oníricas tienen diferente sexo que el soñante, aquí la sombra se caracterizaría por su concordancia.
A nivel del
inconsciente personal la sombra pertenece al Yo. A nivel de lo inconsciente colectivo representa un arquetipo autónomo, y por tanto independiente del Yo fáctico.

Dado que la sombra representa nuestros impulsos más primitivos, nuestra faceta instintiva animal como sumatorio de todo nuestro pasado evolutivo, las dificultades vitales encontradas generalmente en hombres y mujeres pueden deberse:

O bien a una omisión o supresión de la sombra, imposibilidad que degenera en una revuelta de aquello que se pretende eliminar.
O por el contrario, y desde el otro extremo, a una
identificación con el arquetipo, con lo que el Yo queda a merced de la tempestad de lo inconsciente como el resquebrajado muro de una presa ante el desbordamiento del embalse que pretende vanamente contener.

De ahí que como parte fundamental de toda analítica se retome la sana virtud de volver al punto medio entre dos extremos: en este caso, el devenir consciente de la sombra.

«La figura de la sombra personifica todo lo que el sujeto no reconoce y lo que, sin embargo, una y otra vez le fuerza, directa o indirectamente, así por ejemplo, rasgos de carácter de valor inferior y demás tendencias irreconciliables».
C. G. Jung, Bewusstsein, Unbewusstes und Individuation, Zentralblatt für Psychotherapie, 1939, pág. 265 y s.

«La sombra es...aquella personalidad oculta, reprimida, casi siempre de valor inferior y culpable que extiende sus últimas ramificaciones hasta el reino de los presentimientos animales y abarca, así, todo el aspecto histórico del inconsciente...Si hasta el presente se era de la opinión de que la sombra humana es la fuente de todo mal, ahora se puede descubrir en una investigación más precisa que en el hombre inconsciente justamente la sombra no sólo consiste en tendencias moralmente desechables, sino que muestra también una serie de cualidades buenas, a saber, instintos normales, reacciones adecuadas, percepciones fieles a la realidad, impulsos creadores, etc.». C. G. Jung, Aion, 1951, pág. 379 y s.

Fuente: Wikipedia

lunes 27 de julio de 2009

Over the Waves and Other Stories / Sobre las olas y otros cuentos

Over the Waves and Other Stories / Sobre las olas y otros cuentos de Inés María Martiatu es toda una revelación para los interesados en la literatura afrocubana escrita por mujeres. Un libro conmovedor en que el racismo, la marginalidad, la Santería, el espiritualismo y la angustiosa existencia de la mujer negra, se nos muestran con toda su magia, pasión y desgarramiento. Todo ello expresado con la intensidad y el talento de la narradora. De este libro el escritor Eliseo Alberto ha dicho:

A veces el futuro está a la espalda. Los yorubas nos enseñaron que cuando no supiéramos hacia dónde íbamos, miráramos atrás para recordar de dónde veníamos. Inés María carga sobre los hombros el tesoro de la palabra. Todos los caminos conducen a esa novela llamada mar, escrita ola a ola.

Ver CUBA: NARRATIVA, RAZA Y MUJER
Inés María Martiatu. Over the Waves and Other Stories / Sobre las olas y otros cuentos A Bilingual Edition. Translated by Emmanuel Harris II with a Postscript by Tànit Fernández de la Reguera
200 pages, 6 x 9
ISBN: 9780974888156
Published March 2009
$28.00 Distributed for Swan Isle Press. University of Chicago Press.

Inés María Martiatu Terry

Investigadora teatral y narradora. Licenciada en Historia por la Universidad de La Habana, realizó estudios de Música, Etnología y Teatro. Ha participado en eventos e impartido conferencias tanto en Cuba como en el extranjero. Sus trabajos han aparecido en publicaciones especializadas, antologías y enciclopedias, en países como Canadá, Estados Unidos, México, Venezuela, Colombia, Perú, Argentina, Guadalupe, Reino Unido, España, Alemania e Italia. Ha publicado, entre otros:

El Caribe, teatro sagrado, teatro de dioses, (Monográfico) en El Público, Madrid, 1992
Teatro de Eugenio Hernández, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1989
El rito como representación (Ensayos), Ediciones UNION, La Habana, 2000
Algo bueno e interesante (Cuentos), Editorial Letras Cubanas, La Habana,1993
Una pasión compartida: María Antonia, (colección de Ensayos) Editorial Letras Cubanas, 2004. En 1984 obtuvo el Premio de Crítica de la Revista Tablas; en 1990 el Premio de Cuento de tema femenino otorgado por el Colegio de México y la Casa de las Américas. En el 2002 obtuvo la beca Razón de Ser, instituida por la Fundación “Alejo Carpentier” para la investigación y la creación literarias. Recibió la Distinción por la Cultura Nacional, que otorgan el Ministerio de Cultura y el Consejo de Estado.

domingo 26 de julio de 2009

Poesía Anónima Africana

de ROGELIO MARTINEZ FURÉ

—¿Cómo entra la oralidad inherente a las culturas africanas en estos textos?
—He ahí otra contradicción que había que salvar. Para que la tradición oral penetrara esos poemas debía romper fronteras y sentir la poesía como un acto de integración y no de segregación de los lenguajes. Pero eso no lo inventé yo: los cubanos tenemos una palabra en la que caben todas las formas y los contenidos más diversos. Es la palabra descarga. Es usual en la música, en la conversación. En la descarga entran lo humano y lo divino, la especulación y la sentencia, las variantes lingüísticas que uno desea, los préstamos idiomáticos... Tal vez por haber estado inmerso tanto en el mundo de la música como en el de las investigaciones folclóricas de campo haya sido natural que me identificara con la amplitud de ese concepto.


—¿Alguien pudiera considerar el poemario como un ritual pedagógico o moralizante?
—No lo creo. Recuerda una enseñanza de los odus de Ifá: cada cual escoge su camino. Mi única aspiración es transmitir un venero de identidades.


TOXOSOUTOS 2008
192 pags
Lengua: GALLEGO Encuadernación: Tapa blanda

ISBN: 9788496673380 Nº Edición: 1ª Año de edición: 2008
9.00€

Se vende aquí

Poema Kuba, pueblo del Congo Central, conocido también con el nombre de bakuba:

No hay aguja sin punta penetrante
No hay navaja sin hoja afilada
La muerte llega a nosotros de muchas formas.
Con nuestros pies andamos por la tierra del chivo
Con nuestras manos tocamos el cielo de Dios
Algún día futuro, en el calor del mediodía,
seré llevado en hombrosa través del pueblo de los muertos
Cuando muera, no me entierren bajo los árboles del bosque,
les temo a sus espinas.
Cuando muera, no me entierren bajo los árboles del bosque,
le temo al agua que gotea.
Entiérrenme bajo los grandes árboles umbrosos del mercado
Quiero escuchar los tambores tocando
Quiero sentir los pies de los que bailan

Fuente de texto: Negra cubana tenía que ser. Entrevista por Pedro de la Hoz
Fuente de imagen: Afrocuban web
Fuente de poema: El mundo incompleto

CRIOLLA NO, CRIOLLAZA en el Parque de Atracciones

La cantante peruana Mariella Köhn presenta su espectáculo "CRIOLLA NO, CRIOLLAZA” este domingo 26 de julio en el auditórium del Gran Teatro del Parque de Atracciones de Madrid a las 19:00 horas.

Con motivo de la celebración de la Independencia del Perú, el próximo 28 de julio, once artistas en escena acompañarán a Mariella Köhn, para presentar su espectáculo.

Mariella Köhn, musicóloga, cantante, profesora de danzas afroperuanas, poeta y especialista en proyectos de desarrollo intercultural y mediación, estudia desde 1992 las raíces negras en el Perú y Latinoamérica buscando los paralelismos existentes entre los pueblos con presencia afro descendiente. Suele contar la vida de los negros con sus pregones, cantos antifonales y diferentes palos de la música afro peruana que le sirven de marco cautivador para mostrar las influencias y similitudes entre lo afroperuano y lo español, en especial lo flamenco, ofreciendo conferencias cantadas de música negra peruana, en su espectáculo “Mariella Cuenta y Canta”.

Mariella, la voz peruana de la inmigración, es Embajadora de Paz por la Federación Universal por la Paz Mundial , ganadora a la mejor poesía de paz por la ONG Amnistía por la Paz en el 2008, Académica de la Sociedad General de Autores y Editores de España, nombrada recientemente entre los 8 latinos destacados de la edición anual de los cien latinos; entre otras menciones, Mariella Köhn es fuerza y emoción cada vez que se sube a un escenario.

sábado 25 de julio de 2009

Natura Morta. (A propósito de un libro raro)

Con melocotones blancos y un ramo de retama roja, un viejo corrió tras una mujer disminuida, que cojeaba hacia una entrada de metro de la Stazione Termini y que, en una bolsa de plástico transparente, entre verdura fresca, había metido la Cronica Vera…”

Así comienza Natura Morta, la novela de Josef Winkler (Kamering, Austria, 1953), el último y casi único de los grandes escritores austriacos contemporáneos, conjuntamente con Thomas Berhnard, Peter Handke o Elfriede Jelinek, el último de los antipatrias, que ha cambiado la exaltación banal de las virtudes austriacas, empantanadas y silenciosas, por el reflejo de la mezquindad y el desaliento que asola a los habitantes de su país, de Europa, del mundo. Winkler, que se considera discípulo de Wilde, Genet y Passolini, ha recibido en más de una ocasión los honrosos epítetos de provocador, necrofílico y blasfemo. Teniendo en cuenta la fuente de origen de las ofensas, sectores bastante rígidos en los que se dan la mano críticos, periodistas y algunos autores de segunda fila favorecidos por el estatismo, la injuria se trueca en elogio y la posible derrota en victoria.

Sólo unas pinceladas para presentar este libro y recomendar su lectura. No tiene mucho sentido llenar cuartillas y cuartillas de un libro que pocos conocen, dada su escasa difusión, cosa que suele suceder en nuestros tiempos, o en todos los tiempos, con obras verdaderamente interesantes. Josef Winkler, que como diría de él Günter Grass, “no sólo escribe sino que vive para escribir”, amante de las frutas, los mercados y la carne humana viva, es un autor marcado por el eros y la fatalidad. Su novela, de excepcional brevedad, y he ahí su primer acierto y también la primera rebeldía evidente de su autor (no le interesa llenar folios y folios con notas inservibles que no servirían ni para envolver pescado), se inspira en las naturalezas muertas de los pintores flamencos e italianos del siglo XVIII y en la vida de un mercado romano cercano al Vaticano para narrar un día en la supervivencia de este mercado y en las vidas de algunas de las criaturas que pululan por allí entre gallinas muertas, frutas sanas y podridas, ramos de flores, cabezas de ovejas, ramilletes de pescados y una diversidad pasmosa de sensaciones y entresijos en los que el eros grita a través de los desgarrones de la descomposición. Como plantea el propio Winkler; “Busco crear una erótica en tiempos difíciles. He preferido las miradas antes que el tacto. El coqueteo antes que la frase directa, muerta”. Lo del coqueteo es obvio. En Natura Morta hay una especie de pudor provinciano sazonado con la lujuria del mercado, sus carnes y sus legumbres.

El autor intenta escamotear la sexualidad detrás de los sostenes rosados que penden de los puestos y las lenguas de vaca, convirtiéndola en carrera, en respiración entrecortada, en pregón, en canto. En lo referente a la primacía de la mirada sobre el tacto no es tan sutil, aunque con sus declaraciones pretenda pasar por alto la obviedad de ciertos pasajes, y entiéndase esto como elogio, no como defecto; en una de las páginas más sugestivas del librito, el gordo Frocio, propietario de un puesto de pescado, mete una de sus manos “en los pantalones del joven, entre las nalgas”, y frota, “su barba hirsuta contra la mejilla suave y cubierta de pelusa del muchacho”, ese Piccoletto de largas pestañas, el hijo de la vendedora de higos, que nos conducirá por el mercado y por la plaza del Vaticano hasta llegar al cementerio en donde será enterrado al final de un día matizado por los hedores, las fragancias florales, el sudor de los turistas con sus pantalones de papel, la lluvia y el coche de bomberos que lo arrolla, matándole en el acto. Concluye así una aventura de un día en el que el lector se asoma a un hervidero de vida y muerte, de sal, flores, campanazazos y artesanías religiosas.

El final de la novela conmueve por su dureza; el gordo y vulgar Frocio, cargando un ramo de retama ropja, vaga por el cementerio maullando y murmurando una y otra vez: “Buona notte, anima mía!”:
No nos abochorna desvelar el final de la trama, está insinuado desde el principio y, como en casi todas las grandes obras de la literatura, la sorpresa viene dada por la literatura misma, por el cómo y no por el qué. Evidentemente, a Josef Winkler no le interesa la literatura prefabricada producida para el uso y abuso de las masas lectoras, que creen leer mucho y no leen nada, y que sólo esperan que el escritor les devuelva la imagen de lo que quieren ver reflejado en su espejo del mundo. Winkler escapa de esta cursilería ilustrada para adentrarse en terrenos más ásperos, mucho más cercanos a la rusticidad y a la naturaleza soberbia y mutante que a las ideas preelaboradas de la belleza o la sensualidad, esas ideas bonitas, agotadas ya con tanto héroe barato y con tanta figurita estilizada que ni huele ni apesta. No es un autor argumental, es un escritor sensorial, el argumento es un pretexto para desbordar el colorido. Natura Morta. apuesta por redescubrir la sensualidad ya que todo va muy de prisa. Al decir de su autor; “Se han extraviado las casualidades y los encuentros fortuitos ya no existen”. Tal vez no existan para los que no quieran verlos, o para los que no quieran arriesgarse en los abismos de la sensualidad…
Sucede que al propio Winkler, como a tantos autores contemporáneos, se lo tragan la decepción y la melancolía de su propia vida, marcada por una infancia pueblerina “en una sociedad sin habla, en un pueblo prácticamente sin habla”- esto despertó, paradójicamente, su interés por el lenguaje-, entristecida por ocho años de monaguillo más interesado “en lo que ocurría detrás del pulpito”, y por el temor a la muerte; a lo largo de estos ocho años asistió a innumerables funerales que le hicieron nacer “su enfado contra Jesús”, mientras el cura de la iglesia le preguntaba si había jugado detrás del púlpito con su miembro viril…
Natura Morta intenta exaltar la sensualidad, lo mejor del hombre, sin lugar a dudas, y rinde homenaje a esos autores que marcaron a rojo vivo el lomo de la literatura, Dostoievski, Genet, Mishima, Gide, entre otros injustamente silenciados pero que ahí están, por suerte, para los ratones de biblioteca.
Novela de la desesperación y el agotamiento, atrapa de un soplo el espíritu encerrado del hombre contemporáneo, que añora un mundo desenfrenado, nudista y sensual, en el que la carne y la sangre no sean sustituidas por figuras plastificadas, en el que no existan ni el sida ni las ideas preconcebidas de cómo deben comportarse los hombres y las mujeres, en el que el placer y el retozo constituyan el eje alrededor del cual gire la vida y no la política, la fiebre del consumo (que no genera delirios creativos sino destructores), o el afán desmesurado de conquista.

¡Ah, utopía de los desenfrenados!¡Fantasía de los erotómanos! ¡Delirio de los sensualistas! Al menos nos quedan los libros, algunos mercados con sus naturalezas muertas y la oscuridad.

Por Ernesto Santaclara

Josef Winkler

Considerado uno de los mejores escritores en lengua alemana de la actualidad, Josef Winkler (Kamering, Carintia, 1953) es autor de una obra ingente, ampliamente reconocida, dura y de marcado componente autobiográfico. Bajo el sello Galaxia Gutenberg se han publicado Natura morta (Galaxia Gutenberg, 2003), por la que recibió el premio Alfred Döblin en 2001, y Cuando llegue el momento (Galaxia Gutenberg, 2004), que fue reconocida como la mejor novela extranjera por la revista Lateral.

miércoles 22 de julio de 2009

POST-IT CITY: CIUDADES OCASIONALES

El concepto de Post-it City. Ciudades ocasionales designa distintas ocupaciones temporales del espacio público, ya sean de carácter comercial, lúdico, sexual o de cualquier otra índole, con la característica común de apenas dejar rastro y de autogestionar sus apariciones y desapariciones. Al utilizar la idea de Post-it City como eje de esta investigación, intentamos subrayar dos tipos de consideraciones: el potencial político que contiene la idea en sí misma y su eficacia metodológica para estudiar contextos sociales y urbanos muy dispares. Los fenómenos Post-it City ponen de relieve la realidad del territorio urbano como el lugar donde, de forma legítima, se solapan distintos usos y situaciones, en oposición a las crecientes presiones para homogeneizar el espacio público. Frente a los ideales de la ciudad como lugar de consenso y de consumo, las ocupaciones temporales del espacio rescatan el valor de uso, desvelan distintas necesidades y carencias que afectan a determinados colectivos, e incluso potencian la creatividad y el imaginario subjetivo. Tras la realidad Post-it City, la ciudad reaparece como territorio atravesado por múltiples dinámicas y procesos, pero también por numerosos sujetos de genuina dimensión política gracias a su lícita acción intrusa, parasitaria y de reciclaje como estrategias de supervivencia y de imaginación. Desde otra perspectiva, las actividades temporales que infectan el espacio público con numerosos artefactos para-arquitectónicos permiten que la reflexión acerca de la experiencia urbana reconduzca su atención hacia lo minúsculo, corrigiendo así la arrogancia de la arquitectura tradicional

de VV.AA.
TURNER 2009
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788475068893
Nº Edición:1ª
Año de edición:2009
Plaza edición: MADRID
26.00€

Se vende aqui

martes 21 de julio de 2009

Acción de Gracias a Gigantes

La Ciencia de Mandelbrot, la Filosofía de Krishnamurti y la Música de Keith Jarret


Entrevista completa





Gema en el DAF Studio de Miami